Fisioterapia
  • Register

Por fin, podemos decir que el curso ha terminado. Para nuestros alumnos de 4º Grado de Fisioterapia, las clases, el prácticum y los exámenes han finalizado. Los alumnos han presentado su trabajo fin de Grado y si todo ha sido superado, se graduarán en Fisioterapia en unos días. Es el momento de hacer algunas reflexiones sobre lo innovador de este curso

Una de las novedades para nosotros como docentes ha sido el uso del Diario Reflexivo Académico como herramienta educativa. El diario reflexivo consiste en reflexionar y escribir sobre el propio proceso de enseñanza-aprendizaje de forma libre o preferiblemente a través de preguntas, pautas y sugerencias programadas por parte del docente. Algunas de estas preguntas son:
¿Qué he aprendido de nuevo? ¿Cómo lo he aprendido? ¿Cómo me he sentido durante el proceso? ¿Qué me ha parecido más interesante? ¿Qué ideas no he comprendido bien? ¿Sobre qué aspectos de los tratados hoy me gustaría saber más? ¿Con qué dificultades me he encontrado? ¿Qué es lo que me ha resultado más fácil? ¿Qué es lo que me ha resultado más díficil? ¿Dónde podría encontrar el  tipo de información que me ayude a resolver mis dudas? ¿Qué conceptos tengo más claros? ¿He conseguigo los resultados que esperaba? ¿Cuándo me he encontrado más cómodo/a?

 

El diario reflexivo puede contener observaciones, sentimientos, reacciones, pensamientos, hipótesis, expectativas, explicaciones y sugerencias. Las reflexiones del proceso nos permiten al docente hacer un seguimiento permanente y evaluar si se están consiguiendo los objetivos de aprendizaje, dónde el alumno encuentra más dificultades, qué le llama la atención, qué le emociona, qué le sorprende, qué le gusta y también lo contrario, qué le aburre o le desmotiva.

También nos ayuda a conocernos como docentes. Nos da claves sobre qué conceptos debemos profundizar, qué elementos de los que explicamos se comprenden, si el alumno  considera o  tiene en cuenta lo que para nosotros resulta fundamental, es decir, si el alumno capta nuestro mensaje, cómo lo interpreta, cómo lo integra con sus conocimientos, en definitiva, cómo piensa el alumno. Es importante que se inicie la reflexión desde lo que se conoce. El punto de partida debería dejar claro el conocimiento previo y las expectativas respecto al proceso que se inicia y no deberíamos olvidar  realizar una reflexión final para considerar algunos elementos que podrían ser útiles para el próximo curso. La experiencia para nosotros ha sido positiva. Los alumnos nos presentaban su diario reflexivo semanalmente a través de correo electrónico y recibían respuesta cada semana. Las respuestas intentan ayudar al alumno en sus dificultades, animar al alumno en su esfuerzo de reflexión, enfatizar "el pensamiento del alumno" que creemos más útil para su aprendizaje. Aquí os dejo algunos ejemplos:

El otro día cuando trataba a una de mis pacientes, me dí cuenta de la distancia que mantenía con su problema de salud. No lo comprendía, ni siquiera sabía que existía. Era una paciente joven y en principio, pensé que simplemente actuaba como si no pasase nada para no darle importancia, pero después de hacerle una serie de preguntas, ¿estás mejor?, ¿en qué lo notas?, ¿qué crees que te falta todavía?, me dí cuenta que ni siquiera había intentado entender que le pasaba y conocer cual era la razón para que estuviese en una Unidad de Fisioterapia Hospitalaria. Otras personas habían decidido por ella resolver su problema de salud.

Pero su problema de salud no se resuelve de un modo pasivo. Requiere de su colaboración, de su participación activa y de su energía. Su problema no se soluciona con una píldora roja tomada cada ocho horas. Para ser resuelto necesita ser comprendido por ella.

Lo comparo con un problema matemático que solucionan dos personas: paciente y fisioterapeuta. Algunos problemas incluyen muchos datos y a otros, a veces, les falta información, con los pacientes adolescentes nos pasa lo segundo. Podemos utilizar varias formas para resolver un problema, por tanto se necesitará elegir una estratagia o un plan de solución. El proceso de resolver un problema matemático comienza con el planteamiento de la situación y termina cuando las respuestas se han obtenido y examinado cuidadosamente. Para resolver un problema de salud o matemático, necesitamos comprenderlo, elaborar un plan o estrategia de solución, aplicarlo y obtener la solución. Después revisar el proceso para comprobar el método utilizado y comunicar el resultado.

Las estrategias para resolver los problemas matemáticos están fundamentadas científicamente. Las estrategias que utilizamos para resolver problemas de salud deben estarlo, pero debemos entender que si uno de los miembros del equipo no comprende el problema de salud, aunque la estrategia utilizada sea la correcta el problema no se resolverá.

Las Matemáticas y la Fisioterapia tienen más en común de lo que hubiera pensado nunca. Así que ya sabes,la próxima vez que trates de resolver un problema de salud, lo primero que debes es hacer es contar con el paciente y lo segundo, OPERA.

Aquí os dejo unos pequeños consejos que os pueden ayudar a que las mochilas que llevéis al colegio pesen menos:

Tu mochila no debería pesar más del 10-15% de tu peso. Si pesas 30 kg, tu mochila debería pesar 3 kg para mantener tu espalda sana. Por curiosidad pesa tu mochila y dime si empezamos bien o mal.

                                          

Si pesa más de lo debido, vamos a ver si podemos solucionarlo. Mira la mochila, con atención, ¿es demasiado grande para ti? Si la respuesta es afirmativa entonces, no lo dudes, diles a tus papis que te compren una mochila acorde con tu tamaño. Si la mochila es muy grande puede que la llenemos demasiado, al menos eso me pasa a mí con mi bolso, cuanto más grande es, más lo lleno.

                                                          

Ahora mira dentro de la mochila, ¿llevas algún libro de alguna asignatura que no toca para el próximo día?, ¿algún cuaderno que no vas a utilizar? Revisa el material de clase que vas a necesitar. Lleva sólo los libros con los que vayas a realizar alguna tarea. Mira tu horario y tenlo en cuenta. Te costará diez minutos y tu espalda te lo agradecerá. Cuando elijas los cuadernos, fíjate en los más ligeros. En el mercado hay cuadernos muy bonitos pero también pueden ser más gordos y no los vas a rellenar hasta la última página, ¿a qué no?

                                                          

Ahora mira tu estuche, ¿llevas alguna cosa dentro que no has necesitado nunca en clase? Sácala, déjala en casa. Algunos materiales que llevamos en el estuche no son necesarios. Algunos pueden estar en el aula para ser utilizados por todos tus compañeros, incluido tú.

¿Llevas diccionarios en tu mochila? Este tipo de material de consulta podría permanecer en el aula. Consúltalo con tu profesor.

¿Has seguido estos consejos? Vuelve a pesar la mochila....Espero que hayamos conseguido que tu mochila pese menos. 

                                  

Los que me conocéis, sabéis que además de trabajar en un ámbito sanitario, también trato de enseñar lo que sé de mi profesión a estudiantes que se convertirán en un futuro inmediato en Fisioterapeutas. Esta semana he tenido la oportunidad de ir a la Universidad y dar una clase. El concepto de "dar una clase" se ha modificado con las nuevas reformas educativas. No debemos conformarnos con contar lo que sabemos de un tema, sino que debemos hacer que el alumno reflexione y participe. Si es posible, sería ideal que el alumno hubiese leido antes sobre el tema a debatir en clase y que se resolviesen las dudas planteadas o se profundizase en los aspectos que deparasen mayor interés. Cuando esto no es posible, trabajar sobre preguntas planteadas al principio de la clase sobre el contenido de la misma podría hacer que el alumno estuviese más atento y que su escucha fuese más activa. Si además, les hacemos participar contestando a las mismas al final de la clase, cumplimos con el hecho de que no sólo hable el profesor y se establezca una comunicación. 

                  

El tema a tratar era " Enfoque Fisioterapéutico en el Paciente Oncológico". La metodología utilizada en la clase fue el uso de vídeos educativos. Según M. Cebrián nuestros vídeos serían "vídeos para la educación" que son aquellos que, obedeciendo a una determinada intencionalidad didáctica, son utilizados como recursos didácticos pero no han sido específicamente realizados con la idea de enseñar.

Mis objetivos didácticos eran:

-Conocimiento general de la patología cancerígena.

-Conocimiento de los problemas que tiene el paciente oncológico que son necesarios para que el fisioterapeuta planifique el tratamiento.

- Conocimiento de una experiencia personal de un paciente oncológico tras su tratamiento fisioterapéutico.

La idea principal que yo quería transmitir al alumno era que "EL FISIOTERAPEUTA PUEDE AYUDAR AL PACIENTE CON CANCER".

Es bastante frecuente escuchar la palabra "miedo" en las unidades o consultas de Fisioterapia. Los pacientes expresan tener miedo al dolor, a caerse, a no recuperarse e incluso, miedo al fisioterapeuta. No son pocos los que entran por primera vez por las puertas de nuestras salas con más miedo que vergüenza, como dicen por ahí.

Simplificando, voy a intentar explicar lo que es el miedo. Se define el miedo como una señal emocional de advertencia de que se aproxima un daño físico o psicológico. El miedo como cualquier otra respuesta emocional consta de componentes comportamentales, neurovegetativos y hormonales. Cuando tenemos miedo nuestra frecuencia cardiaca y tensión arterial aumentan, nuestros músculos se tensan, las glándulas suprarrenales segregran adrenalina y actuamos con cautela, estando alertas y preparados para responder. En investigaciones con animales en el laboratorio se ha comprobado el papel que desempeña la amígdala en la organización de respuestas emocionales producidas por estímulos aversivos. La amígdala se localiza en los lóbulos temporales, se compone de varios núcleos. El núcleo lateral recibe información de todas las regiones de la neocorteza. Los núcleos lateral y basal envían información a la corteza prefrontal ventromedial y al núcleo central de la amígdala que a su vez proyectan a distinas regiones que se encargan de la expresión de los distintos componentes de la respuesta emocional. Unos cuantos estímulos activan automáticamente el núcleo central de la amígdala y provocan reacciones de miedo (ruidos fuertes inesperados, la aproximación de un animal de gran tamaño, las alturas o en algunas especies, determinados colores y sonidos). Pero lo más importante es LA CAPACIDAD DE APRENDER QUE UNA SITUACIÓN ES PELIGROSA O AMENAZANTE. Se puede condicionar la respuesta del miedo. Si se asocian estímulos neutros con estímulos aversivos, los estímulos neutros producirán miedo. También sabemos que estas respuestas emocionales condicionadas se pueden extinguir gracias a la corteza prefrontal ventromedial. El animal aprende que al estímulo previamente condicionado no le sigue un estímulo aversivo, y como resultado de este aprendizaje se inhibe la expresión de la respuesta condicionada.

 

Esta semana he tenido la suerte de acudir a una sesión de cuentacuentos para familias. Era la primera vez que iba a un evento de estas características, y lo hacía con ganas porque, a veces, sientes la necesidad imperiosa de hacer algo diferente.

Conforme íbamos entrando en la sala habilitada para la charla, conocíamos a la persona encargada de realizar la misma, porque en el correo electrónico que nos invitaba a la asistencia de la misma no se indicaba quien iba a ser nuestro "cuentacuentos". Y... lo sientes, conectas, sabes que es un ser especial que te emocionará y te sorprenderá y te despertará del letargo. Y así fue...

Despues de que Federico Martín Nervás nos recordara la importacia de la palabra y del momento y de la emoción y del amor y de la vida y de la muerte, nos invitaba a través de ciertos cuentos escritos para niños y ciertas obras escritas para hombres a explorar los sentidos.

Uno de los libros que recomendó fue " El arte de contar cuentos a los niños" de Elena Fortún. Como no podía ser de otra manera, adquirí la obra con las ganas de un aprendiz de la vida.

Como muchas de las técnicas que utilizamos en Fisioterapia se justifican por que el cerebro humano es plástico,es decir, tiene la capacidad de establecer nuevas conexiones neuronales, me parece interesante recordar algunas características del desarrollo cerebral humano.
Si comparamos nuestro cerebro con el de un primate, nos damos cuenta de que compartimos las mismas estructuras cerebrales, la diferencia es el incremento de nuestra corteza cerebral y la existencia de un periodo temporal más largo de desarrollo postnatal (infancia y adolescencia).

Las neuronas que posee el bebé en el momento del nacimiento han sido generadas durante los primeros meses del embarazo ( 3º y 4º mes especialmente). Emigran desde su lugar de origen y establecen conexiones con otras neuronas semejantes formando progresivamente la estructura del tejido cerebral. A partir de los 7 meses de embarazo se alcanzan ya los seis estratos finales de la corteza cerebral humana. El desarrollo prenatal del cerebro incluye también el proceso de crecimiento y desarrollo de los axones y dentritas, así como el establecimiento de conexiones sinápticas axón-dentrita entre las neuronas, que se producen ya a partir del 5º mes de gestación.

No me parece un día mejor que este último día del año, para hablar de expectativas. En esta época del año nos planteamos el futuro inmediato de una forma más intensa, nuestros própositos se convierten en algo más consciente y se nos hace más necesario que nunca ser mejores PERSONAS (en todas las dimensiones de la misma), así como, desear que nuestro entorno sea lo más favorable posible para conseguir la felicidad.

La expectativa es aquello que se considera más probable que suceda, es la posibilidad razonable de realizar o conseguir algo. Nuestras expectativas, pueden influir en cómo percibimos la realidad, los pensamientos determinan cómo nos enfrentamos a la realidad. Los pensamientos negativos no nos ayudan a conseguir nuestras metas mientras que los pensamientos positivos nos permiten alcanzar los objetivos que nos proponemos. La expectativa constituye el ingrediente cognitivo fundamental de un efecto psicológico importante para los profesionales de la salud, el efecto placebo. Como dice Irving Kirsch: "la manera en que nos sentimos depende en gran medida de cómo anticipamos que nos sentiremos". Irving Kirsch es director asociado del Programa de Estudios del Placebo de la Universidad de Harvard.

Desde nuestro contexto laboral, una Unidad de Fisioterapia en un Hospital, en la entrevista clínica que realizamos al paciente se introdujo la pregunta : "¿Qué espera usted de nosotros?". Hacíamos esta pregunta para que con nuestro tratamiento ayudásemos a responder a aquello que el paciente espera de alguna manera de nosotros. También incorporamos al paciente en la toma de decisiones terapéuticas y le hacemos más activo en su recuperación, suponiendo que de esta manera ayudamos a conseguir la satisfacción del usuario que logra cubrir sus expectativas.

Me gustaría rendir mi pequeño homenaje a Miliki, y por eso voy a usar una de sus frases más famosas:

"¿CÓMO ESTÁN USTEDES?" para introducir esta nueva entrada.

Eso es lo que me hubiera gustado preguntar a la audiencia de la 2ª Jornada Interhospitalaria de Fisioterapia celebrada en el Hospital de Fuenlabrada el pasado 16 de noviembre. Y seguir diciéndoles:

- No les oigo bien.

Para que todos los allí reunidos gritaran más fuerte:

- "Bieeeeeeennnnnnn".

El objetivo primario de los que organizábamos esta jornada por segunda vez, era participar con un foro más dentro de las distintas iniciativas que desde otros colectivos de la Fisioterapia se realizan y que cada vez, afortunadamente, son más numerosas, como nos recuerda nuestro compañero Juan Antonio González en su blog con la entrada " Otoño caliente en la fisioterapia".

Lo prometido es deuda. Os invito a leer el fisio-relato ganador de nuestro ejercicio de relatos que os mencioné en mi anterior entrada. La autora es Paula Ludeña, alumna de 4º Grado de Fisioterapia.

Daniel esperaba sentado en un largo pasillo a que alguien le llamara. Estaba solo en un lugar desconocido, dónde batas y pijamas blancos eran vestidos por personas que entraban y salían sin cesar de una sala nueva para él y que pronto se convertiría en familiar.

En su libro de bioquímica estudiaba el efecto emocional de la hormona oxitocina y los numerosos estados de ansiedad que combatía. Si fuera así, ¡cuantísima oxitocina estaba segregando en aquel momento! pensó.

De repente, le mencionaron. Daniel estaba en un completo estado de incertidumbre. Se sentía nervioso, tenía miedo, no sabía qué le iban a hacer, si le iba a doler… las emociones surgían a borbotones y aun así él tenía muy clara su meta: volver a correr para poder ser el mejor delantero del mundo.